Siempre te acompaña
He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho. Génesis 28:15 Jesús te escucha. Otros tal vez no, pero Él sí. Tus más leves susurros de dolor, confusión y soledad alcanzan a tu amoroso Padre celestial, quien llega a longitudes extraordinarias para consolarte. Puedes ver esto a lo largo de las Escrituras. Cuando hombres y mujeres de fe enfrentaron grandes desafíos, Dios les recordó su poderosa presencia, proveyendo ayuda (Isaías 41:10; Jeremías 1:8; Hageo 1:13; Mateo 28:20; y Hechos 18:10 por nombrar algunos). Estaban asustados, ansiosos, llenos de dudas y desconcertados, pero el conocimiento de la presencia del Señor se convirtió en su fortaleza para vencer probabilidades verdaderamente formidables victoriosamente. Dios es todopoderoso, absolutamente sabio, capaz de ayudarte. Él es bondadoso, misericordioso, fiel y tierno contigo, se preocupa por ti con amor eterno...